El fin de semana pasado fui a visitar un lugar que solía frecuentar con mis dos mejores amigas. Cada sábado íbamos, bailábamos, nos emborrachábamos, nos reíamos y las cargaba hasta sus respectivos hogares. Aquellos tiempos eran buenos tiempos, no solo por encontrarnos juntos, ya que dentro del local nos separábamos, sino porque al final de todo nos volvíamos a juntar.
Por aquellos tiempos, decidí volver a ese lugar, quién sabe lo que encontraría. El universo quiso jugar conmigo un poco y de entrada le presentó a mis ojos una metalera espantosa. Ni bien cruce la puerta, el primer espectáculo que vi fue a esta chica con un polo de Iron Maiden, Tour 2009 Lima-Perú, bailando como Axl Rose. En ese momento, mi mente le lanzó dos preguntas:
1. El concierto fue hace dos días, ¿por qué no te bañas?
2. ¿Por qué bailas como el vocalista de cada canción?
No tengo nada en contra de las metaleras, es más, me gustaría conocer a una para que vaya conmigo a los conciertos, me gusta la compañía femenina con buenos gustos. Pero, ¿esa chica? “Mejor voy por una cerveza” fue lo que me dije y lo que hice.
Ya con chela en mano, me comencé a pasear como usualmente lo hago. Así encontré a unos amigos que tenían cara de aburrimiento. Conversamos un rato hasta que unos flashes nos desconcentraron. Eran unos chiquillos tomándose fotos y haciendo tonterías, como cargarse mutuamente entre hombres y hacerle trampolín a cada uno. La canción Ob-La-Di, Ob-La-Da comenzó a sonar, como una señal del universo que realmente esos chicos son mongoloides. No quedaba de otra, había que pedir más cerveza.
Estaba esperando la siguiente performance del siguiente payaso que se cruzará en mi camino y… ¡apareció el fanático de Morrison! Debo advertir que este espécimen es común en cada generación. Siempre existe un chico que sobresale de los demás por pretender ser un amante total del rock. Todo lo que haga está relacionado a este género y su look debe ser parecido al de Jim Morrison, con unos toques actuales de esta época. La idea de un rockero le fascina y por eso busca escuchar toda la música y comprar toda la ropa que represente a un rockero. Es por esas razones que si escucha Love Me Two Times, corren rápidamente a un lugar donde todo el mundo lo vea, botando su vaso de cerveza al suelo antes (otra actitud que cree que lo convierte en un rockero) porque tiene que llegar lo antes posible, coger su guitarra de aire y comenzar a deleitarnos a todos con su mala imitación de Morrison. Bueno rockerito, si tú no quieres tomar, yo lo haré, tal vez así no me malogres la canción.
Ya era la 2 AM y veía a un monto de personas totalmente ebrias. Comencé a preguntarme si estaba tomando lo suficiente porque quería estar así. Luego apareció el último acto de la noche. Un chico con zapatos blancos estaba bailando solo y llamativamente, al ritmo de cada canción que sonara. Un amigo y yo lo observamos porque estaba demasiado cerca de nosotros. La situación era incomoda y ridícula. Luego aparecieron los demás personajes despidiéndose con sus grandes actuaciones, mientras gritaban Play that funky music white boy, el telón bajaba y yo me retiraba, diciendo en mi cabeza que pueden quedarse con ese mugroso lugar.
Camino a casa pensé en cómo comenzó a irse a la mierda uno de mis lugares preferidos. Creo que fue desde que mis dos amigas y yo nos separamos. Cada uno fue por distintos caminos que al final se cruzaron. Primero yo me encerré en mí mismo después de terminar con mi ex. Una de mis amigas comenzó a salir con un chico. Este chico le presentó un tipo a mi otra amiga (un tipo muy parecido a los personajes de esta noche, solo que de mayor edad y menor intelecto). Luego, mi ex comenzó a juntarse con esta amiga y su tipo y, después de intercambiar pensamientos respecto a la situación de cada uno, se formaron dos bandos, terminándose la amistad.
Aún me habló con una de ellas y sigue siendo mi mejor amiga. La otra se distanció y se olvidó que existimos. Nos reemplazó por la gente que nos hizo daño y ahora frecuenta junto a ellos este lugar.
Esa noche me recordó que ahora ese lugar es una reverenda mierda, a excepción de una persona que vi ese día justo cuando ingresé. Junto a esta metalera espantosa, había una chica que bailaba con ella. Me distrajo del bochornoso espectáculo de su amiga y me dio una buena impresión, con ganas de encontrarla en otro momento y decirle un hola. Pero por lo demás, una mierda.
Porque esa noche no importaba cuantas vueltas diera, al final sabía que no nos volveríamos a juntar. Así que, como dije antes: pueden quedarse con ese mugroso lugar.
[Track: AC/DC – Highway To Hell]
Por aquellos tiempos, decidí volver a ese lugar, quién sabe lo que encontraría. El universo quiso jugar conmigo un poco y de entrada le presentó a mis ojos una metalera espantosa. Ni bien cruce la puerta, el primer espectáculo que vi fue a esta chica con un polo de Iron Maiden, Tour 2009 Lima-Perú, bailando como Axl Rose. En ese momento, mi mente le lanzó dos preguntas:
1. El concierto fue hace dos días, ¿por qué no te bañas?
2. ¿Por qué bailas como el vocalista de cada canción?
No tengo nada en contra de las metaleras, es más, me gustaría conocer a una para que vaya conmigo a los conciertos, me gusta la compañía femenina con buenos gustos. Pero, ¿esa chica? “Mejor voy por una cerveza” fue lo que me dije y lo que hice.
Ya con chela en mano, me comencé a pasear como usualmente lo hago. Así encontré a unos amigos que tenían cara de aburrimiento. Conversamos un rato hasta que unos flashes nos desconcentraron. Eran unos chiquillos tomándose fotos y haciendo tonterías, como cargarse mutuamente entre hombres y hacerle trampolín a cada uno. La canción Ob-La-Di, Ob-La-Da comenzó a sonar, como una señal del universo que realmente esos chicos son mongoloides. No quedaba de otra, había que pedir más cerveza.
Estaba esperando la siguiente performance del siguiente payaso que se cruzará en mi camino y… ¡apareció el fanático de Morrison! Debo advertir que este espécimen es común en cada generación. Siempre existe un chico que sobresale de los demás por pretender ser un amante total del rock. Todo lo que haga está relacionado a este género y su look debe ser parecido al de Jim Morrison, con unos toques actuales de esta época. La idea de un rockero le fascina y por eso busca escuchar toda la música y comprar toda la ropa que represente a un rockero. Es por esas razones que si escucha Love Me Two Times, corren rápidamente a un lugar donde todo el mundo lo vea, botando su vaso de cerveza al suelo antes (otra actitud que cree que lo convierte en un rockero) porque tiene que llegar lo antes posible, coger su guitarra de aire y comenzar a deleitarnos a todos con su mala imitación de Morrison. Bueno rockerito, si tú no quieres tomar, yo lo haré, tal vez así no me malogres la canción.
Ya era la 2 AM y veía a un monto de personas totalmente ebrias. Comencé a preguntarme si estaba tomando lo suficiente porque quería estar así. Luego apareció el último acto de la noche. Un chico con zapatos blancos estaba bailando solo y llamativamente, al ritmo de cada canción que sonara. Un amigo y yo lo observamos porque estaba demasiado cerca de nosotros. La situación era incomoda y ridícula. Luego aparecieron los demás personajes despidiéndose con sus grandes actuaciones, mientras gritaban Play that funky music white boy, el telón bajaba y yo me retiraba, diciendo en mi cabeza que pueden quedarse con ese mugroso lugar.
Camino a casa pensé en cómo comenzó a irse a la mierda uno de mis lugares preferidos. Creo que fue desde que mis dos amigas y yo nos separamos. Cada uno fue por distintos caminos que al final se cruzaron. Primero yo me encerré en mí mismo después de terminar con mi ex. Una de mis amigas comenzó a salir con un chico. Este chico le presentó un tipo a mi otra amiga (un tipo muy parecido a los personajes de esta noche, solo que de mayor edad y menor intelecto). Luego, mi ex comenzó a juntarse con esta amiga y su tipo y, después de intercambiar pensamientos respecto a la situación de cada uno, se formaron dos bandos, terminándose la amistad.
Aún me habló con una de ellas y sigue siendo mi mejor amiga. La otra se distanció y se olvidó que existimos. Nos reemplazó por la gente que nos hizo daño y ahora frecuenta junto a ellos este lugar.
Esa noche me recordó que ahora ese lugar es una reverenda mierda, a excepción de una persona que vi ese día justo cuando ingresé. Junto a esta metalera espantosa, había una chica que bailaba con ella. Me distrajo del bochornoso espectáculo de su amiga y me dio una buena impresión, con ganas de encontrarla en otro momento y decirle un hola. Pero por lo demás, una mierda.
Porque esa noche no importaba cuantas vueltas diera, al final sabía que no nos volveríamos a juntar. Así que, como dije antes: pueden quedarse con ese mugroso lugar.
[Track: AC/DC – Highway To Hell]
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